Ayurveda es la ciencia del rejuvenecimiento y la restauración de la salud. Es el primer sistema holístico que integra el cuerpo, la mente y el espíritu, originado en la India hace más de 5000 años, donde los reyes lo utilizaban para mantenerse jóvenes y sanos.
Pero Ayurveda es mucho más: es la ciencia de la vida y el arte de la curación; Ayurveda es, como reza el título, el arte de vivir. Y la que nos ocupa es mucho más que una película, un pariente lejano del documento visual. Es el billete de ida y vuelta al lugar en el que cuerpo y mente siguen los ritmos de la naturaleza, en el que el cosmos se retroalimenta para su buena salud, y el micro (la persona) es tan importante como el macro (el universo).
Pan Nalin debutó en el largometraje con la reciente Samsara (2001), pero su experiencia en el terreno documental es amplia gracias a sus proyectos en colaboración con Canal Plus, National Geographic, BBC o Discovery. Experimentado realizador, por tanto, que durante tres años se dedicó a recorrer casi 15.000 kilómetros con su equipo en busca de las mejores historias y las personas más interesantes con un único objetivo: mostrar al mundo con la mayor veracidad posible en qué consiste esa medicina milenaria que él mismo conoció de niño en el campo indio, donde se crió. "Ninguna película puede hacer justicia a la ciencia Ayurveda", asegura Nalin. Pero, a juzgar por el premio del público obtenido en el Festival indio de Los Ángeles y en el Festival de Galway, esta obra se acerca mucho a la filosofía de dicho sistema médico, no sólo por los valiosos testimonios que en ella se recogen, sino sobre todo por la atmósfera de paz y tranquilidad en la que sumerge al espectador durante poco más de 100 minutos.
Habrá quien diga que Ayurveda es una película "lenta", y no seré yo quien se lo niegue. Pero tanto sosiego no es en absoluto gratuito: la música relajante de Cyril Morin, las espectaculares imágenes de la naturaleza y la belleza de las terapias ayurvédicas captadas por Sergue Guez, y hasta la parsimonia de los vaidyas son herramientas para que los occidentales, miembros de la "sociedad de los excesos", como nos describe un vaidya, sintamos en nuestras propias carnes lo que significa fluir al compás que marca la naturaleza, respetando sus tiempos durante un rato, recostados en la butaca del cine, sin preocuparnos de las prisas que nos acechan fuera. Se trata de regalarnos tiempo para respirar profundamente, reflexionar y tratar de comprender las actitudes de nuestro cuerpo y nuestra mente; maneras de entender la vida que ya nos adelantaron disciplinas como el yoga o el tai-chi, y que el Ayurveda no duda en recomendar como parte de su plan integral para el equilibrio mente-cuerpo. Porque, según esta ciencia, "el que se conoce a sí mismo y a su naturaleza es el más grande".
Puede haber también quien le recrimine a Pan Nalin que no muestra en su obra ninguna opinión de representantes de la medicina Alopática, en especial en respuesta a los casos de cáncer que los médicos Ayurvédicos tratan a base de hierbas medicinales, cortezas de árboles o técnicas de desintoxicación. Quizá la razón esté en que la película no está planteada como un debate sobre la superioridad de la medicina natural con respecto a la moderna, ni es necesario defender las técnicas empleadas por esta ciencia milenaria para la curación o prevención de enfermedades, puesto que hoy en día Ayurveda es reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por todos los gobiernos del mundo como la primera medicina alternativa, por promover la salud interna y la belleza externa del ser humano. Y son los propios vaidyas quienes proponen la colaboración con la medicina Alópatica para sumar los beneficios de ambas.
En Ayurveda no existen las ansias de dinero y poder. "El deseo es la raíz de todos los problemas", sentencia un vaidya que utiliza cortezas como medicamento para sus numerosos pacientes. El único anhelo que admite tener es el de preservar los árboles, para poder seguir curando a la gente con las propiedades de las cortezas que selecciona unidas a su conocimiento, adquirido de generación en generación.
Dice Nalin que no deja de impresionarse por la lógica de Ayurveda en su comprensión de la vida. "Personalmente creo que nuestro mundo actual, en un nuevo milenio, va a necesitar las artes naturales de curación como nunca antes lo había hecho. La espiritualidad y el equilibrio natural desempeñarán un papel vital en el gobierno de nuestra felicidad en un futuro inmediato". Una lógica que va llegando a nuestras tierras a través de unos 500 libros dedicados al tema publicados en 50 países, y gracias al fascinante viaje que nos propone Ayurveda: el arte de vivir.
“Vacunarse es necesario”, espetarán algunos, mientras un segundo grupo, una minoría exclama: “lo que te estás inyectando a ti y a tus hijos no es más que los propios virus”, y durante mucho tiempo seremos tomados por conspiranoicos, catalogados como tal en tono despectivo, pero uno gritará con la voz de la Verdad: “Que la verdad se vea reducida a un grupo de una sola persona, esa verdad continúa siéndolo”.
Se levantará, y no permitirá que sus hijos sean vacunados nunca más, que sus hijos sean envenenados nunca más. Y otros le seguirán. Ese puedes ser tú.
Principalmente de bacterias y restos de ADN animal estaríamos hablando si debatiéramos sobre la composición de una vacuna, la cuál teóricamente debería de protegernos de cualquier enfermedad. Pero no es así en el estado Orwelliano en el que nos encontramos. Es como siempre, justo lo contrario.
VACUNAS: EL FRAUDE LETAL (Parte 1 de 9)
Informate... sobre esto..no te lo contarán por tv.
Gates siguió en el Festival de Ideas de Aspen en julio de 2010, Colorado, defendiendo los llamados “paneles de la muerte”, que implicaba que los pacientes ancianos sometidos a costosos tratamientos en el cuidado de su salud había que dejarlos morir gastando ese dinero en otra parte.
Como uno de los hombres más ricos del planeta, Gates se reúne regularmente con otros multimillonarios en secreto para discutir las maneras de reducir la población mundial. En su última confabulación, también asistieron David Rockefeller Jr, Warren Buffett, George Soros, Michael Bloomberg, Ted Turner y Oprah Winfrey, y tuvo lugar el 5 de mayo 2009 en la casa de Sir Paul Nurse, un bioquímico británico premio Nobel y el presidente de la la Universidad Rockefeller de Manhattan.
Los padres cada vez están mejor informados sobre los riesgos que plantea el número siempre creciente de vacunas que están siendo impuestas a sus hijos. El calendario de vacunación infantil en EE.UU. recomienda ahora que todos los niños deben recibir 26 dosis antes de que lleguen al primer año de edad. Una encuesta de Rasmussen realizada en agosto pasado encontró que el 52 por ciento de los estadounidenses estaban preocupados por la seguridad de las vacunas. Los efectos secundarios de las vacunas, las lesiones y las muertes se han disparado , pero esto hace que el encubrimiento de la supervisión de la industria farmacéutica implosione, lo que lleva a más personas a rechazar las vacunas a nivel mundial con el conocimiento de que las inoculaciones están más estrechamente relacionados con el ánimo de lucro que en proteger la salud pública.
¿Son seguras las sartenes antiadherentes? Las cazuelas y sartenes de aluminio recubiertas de TEFLON contienen ácido perfluoroctánico (PFOA), una sustancia química sintética que produce el acabado antiadherente y resbaladizo. PFOA es una sustancia que ha provocado mucha controversia por los problemas de salud que genera.
¿Tan peligroso es el PFOA?
En estudios realizados con animales se ha encontrado que el PFOA produce:
Cambios importantes en órganos incluyendo cerebro, próstata, hígado, timo y riñones, que denotan toxicidad.
Muerte de varios crías de ratas expuestas al PFOA.
Cambios en la glándula pituitaria en ratas hembra en cualquier dosis. La pituitaria controla el crecimiento, la reproducción y muchas funciones metabólicas. Los cambios en la pituitaria se consideran un signo de toxicidad.
PFOA se ha asociado con tumores en al menos 4 diferente órganos (páncreas, hígado, testículos y glándulas mamarias) en los animales testados, y se ha comprobado su implicación en el incremento de cáncer de próstata en los trabajadores de fábricas donde se produce PFOA.
Puedes estar comprometiendo no sólo tu salud sino la de tu familia y mascotas si sigues utilizando Teflón para cocinar.
En estudios comisionados por un grupo americano de Salud Medioambiental en sartenes antiadherentes se comprobó que en sólo 2-5 minutos se alcanzaban temperaturas que producían sustancias peligrosas. El recubrimiento de teflón comienza a desintegrarse y a eliminar toxinas a sólo 230 grados.
A los 360 grados (de 3 a 5 minutos), las sartenes antiadherentes liberan 6 gases tóxicos, incluyendo dos carcinógenos, dos contaminantes globales y MFA, una sustancia química mortal para los humanos a dosis bajas. Los vapores desprendidos al usar estas sartenes a temperaturas bajas pueden causar también la muerte instantánea de los pájaros que tenemos en casa. Esta afección, denominada ‘teflón toxicosis’ produce hemorragias en los pulmones de los pájaros que se han expuesto a gases de teflón, inundándolos de fluidos, provocando una muerte a ti o a tu familia.
Incluso DuPont, el fabricante de Teflón reconoce que el humo puede provocar una enfermedad que denominan “fiebre de humo de polímero”. Los síntomas son: fiebre entre 38 y 40 grados, opresión en el pecho, dolor de cabeza, tos, escalofríos y dolor de garganta.
Aunque la marca más conocida de estos productos es Teflón, el resto de las marcas que tienen productos antiadherentes también contienen el mismo recubrimiento tóxico.
Se han detectado tanto sulfonato de perfluorooctano (PFOS) como ácido perfluoroctánico (PFOA) en la sangre de humanos y animales en todo el mundo, lo que ha provocado una creciente ola de investigaciones científicas. Un estudio realizado en el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos detectó PFOA en casi un 98% de la población.
Estas sustancias químicas alcanzan al feto en el útero, y se cree que están relacionadas con decrementos en la talla y el peso de los recién nacidos, según dos estudios de la Universidad Johns Hopkins (el estudio del 2007 detectó PFOA en fetos y en un 100% de todos los recién nacidos examinados).
El aluminio y el acero inoxidable también tienen problemas asociados.
Tampoco es recomendable cocinar con sartenes o cazuelas de aluminio.El aluminio es uno de los principales factores de riesgo de Alzheimer, puesto que se acumula en el cuerpo, principalmente en el cerebro. El aluminio es un metal reactivo, lo que quiere decir que reacciona con comidas ácidas (como el tomate) y saladas, liberando aluminio a la comida. El aluminio también se traspasa a la comida cuando tenemos sartenes o cazuelas ralladas de las que se han desprendido trozos de teflón con el uso.
El acero inoxidable contiene níquel, cromo, molibdeno, carbón y otros metales. Las personas con alergia al níquel deben evitar los utensilios de cocina de acero inoxidable.
Las cazuelas y sartenes de cobre pueden dar lugar a intoxicación de cobre. El cobre es un potente cancerígeno. La principal fuente de contaminación son las tuberías de cobre del agua corriente en las casas. Seguiremos ingiriendo cobre aún cuando pongamos un filtro en el grifo de la cocina. La solución en este caso en instalar el filtro para toda la casa que recomienda la doctora Clark.
Otra opción son las sartenes de hierro colado, pero cualquiera que las haya usado conoce sus muchos inconvenientes. Además de ser pesadas y difíciles de manejar, la comida se pega con mucha facilidad y se oxidan si no se lavan inmediatamente después de usarlas. Por otro lado, en hombres o mujeres que no menstruan puede producir una acumulación de hierro en el cuerpo muy peligrosa. El hierro (el inorgánico -metal-, no el orgánico que contienen los alimentos) es un oxidante muy peligroso, y afecta principalmente al hígado. El único material inerte (que no desprende toxinas) es el vidrio. Lo que recomiendo es usar recipientes tipo pirex con tapa, y cocinar en el horno a baja temperatura (unos 110 grados) para minimizar la pérdida de nutrientes que se produce al cocinar. Por supuesto, no hay que usar nunca microondas. Los inconvenientes de los hornos convencionales es que al cocinar a baja temperatura se necesita más tiempo y gasta bastante electricidad. Por otro lado, no se cocina todo el alimento por igual, quedando lo de afuera cocinado y lo de dentro crudo. La mejor opción es el horno de convección, que gasta mucha menos electricidad, y además, al utilizar aire por convección, los alimentos se cocinan por igual tanto por dentro como por fuera. Con este método de cocción no es necesario emplear aceite para cocinar.
Por otro lado, freír los alimentos no resulta muy saludable, a no ser que se emplee Aceite de Coco, que además de sus numerosos beneficios, no se degenera (oxida) al calentarlo, como ocurre con el resto de aceites, incluido el de oliva.
El doctor Joseph Mercola es el director de la Clínica de Salud Optima en Chicago (Estados Unidos), una de las clínicas líderes en medicina natural, y es el fundador de la web Mercola.com, número uno en el ranking mundial de sitios de salud natural más visitados del mundo, y la cuarta web de salud más visitada del mundo. Su primer libro 'La dieta sin cereales' fue bestseller en ventas en el New York Times en el año 2003. Programa para alcanzar la salud óptima fue su segundo libro del que lleva ya vendidos más de 200.000 ejemplares. Otros éxitos del Dr. Mercola son: 'El gran engaño de la epidemia de la gripe aviar', 'Dulce Engaño', 'Beneficios de la exposición solar', 'Responsabilízate de tu Salud' y 'Generación XL'
Traducción de Mónica Gómez Santos
La rutina diaria abarca diferentes aspectos de nuestro estilo de vida que contribuyen a cómo nos sentimos. Alguno de estos factores resultan obvios, como la dieta y el ejercicio, pero otros se pasan por alto más fácilmente, inmersos como estamos en la frenética actividad diaria.
La higiene personal es uno de estos aspectos que merece atención. Las elecciones que hagas en cuanto a la higiene tendrán un impacto directo en tu salud, especialmente con el paso del tiempo. Pequeños detalles en apariencia anodinos de tu rutina diaria, como la clase de pasta de dientes o de jabón de manos que usas, o cómo cocinas la carne, pueden implicar grandes cambios en tu salud y bienestar general.
Sorprendentemente tenemos muchas creencias falsas sobre lo que implica una correcta higiene, y lo que normalmente identificamos como hábitos de higiene adecuados distan mucho de serlo. Revisa estos cinco errores relativos a la higiene que nos dan la ilusión de que estamos teniendo un comportamiento saludable, cuando, de hecho, ocurre lo contrario.
No uses Desodorantes
La mayoría de la gente usa a diario antiperspirantes con la mejor intención, pero el uso de desodorantes aumenta el riesgo de sufrir Alzheimer, ya que es una de las fuentes de aluminio más abundantes que existen. El aluminio de los desodorantes es absorbido por el cuerpo el cuerpo a través de la piel, produciendo estragos en el cerebro, lo que contribuye al alarmante número de personas que padecen hoy en día Alzheimer. Algunos desodorantes naturales de venta en herbolarios también contienen aluminio.
Yo hace 20 años que no uso antiperspirantes. En su lugar uso jabón y agua, y funciona de maravilla. Incluso dejé de tener manchas de sudor en las camisas en la zona de las axilas, ya que al parecer las manchas las produce la interacción del desodorante y el sudor, y no únicamente el sudor. Si de todas formas necesitas usar desodorante, aconsejo aplicar una pequeña cantidad de Aceite de Coco o Aceite de oliva Ozonizado, por sus propiedades antibacterianas (son las bacterias las responsables del mal olor corporal).
Además de aluminio, los desodorantes comerciales también contienen otras sustancias tóxicas y metales pesados como el circonio.
No cocines tus alimentos “bien hechos”
Lo hemos oído infinidad de veces, asegúrate que cocinas bien la comida para matar todos los gérmenes. Lo que no oyes es que al cocinar demasiado hecha es una de las maneras de ingerir una ración extra de carcinógenos con la comida.
Cuando se cocina los alimentos, pierden valiosos nutrientes, pero cocinarlos demasiado o a altas temperaturas crea sustancias químicas nocivas. Muchas comidas procesadas contienen archilamida, una potente sustancia química, debido a las altas temperaturas de cocción.
Cuando la carne se cocina a altas temperaturas (fritas, cocidas o a la barbacoa) se generan sustancias cancerígenas llamadas aminas heterocíclicas. Una solución es añadir arándanos a la carne (por ejemplo, a la carne picada y las hamburguesas), ya que los arándanos contienen muchos antixiodantes anticancerígenos que pueden evitar que se formen las aminas heterocíclicas.
Si sólo consume carnes que estén ligeramente cocinadas evitará las sustancias cancerígenas. También es imperativo comprar carne de animales saludables, y no la carne repleta de antibióticos y hormonas que venden la mayoría de los supermercados, para asegurar carne de la mejor calidad.
Cuando hablamos de cocinar demasiado los alimentos no nos referimos únicamente a la carne, sino también a los productos lácteos y a los huevos. Recomiendo a la mayoría de las personas que eviten la leche pasteurizada, ya que sus propiedades beneficiosas se destruyen con la pasteurización, pero sí aconsejo la leche cruda. De forma similar, los huevos cocinados provocan a mucha gente problemas de salud, pero los huevos crudos son una increíble fuente de nutrientes de alta calidad.
Las verduras también pierden valiosos nutrientes cuando se cocinan. Los zumos de verduras son una forma excelente de añadir verduras nutritivas y crudas a la dieta.
No uses jabones antibacterianos
Gracias al marketing, hace algún tiempo el público comenzó a creer que el jabón que llevaba usando toda la vida no era lo suficientemente bueno: necesitaban jabón antibacteriano. Sin embargo, los jabones antibacterianos son completamente innecesarios, y causan más mal que bien.
Se ha demostrado que el triclosán, un componente antibacteriano que actúa como el ingrediente activo en la mayoría de los jabones antibacterianos, también mata a las células humanas . Dichos componentes antibacterianos los encontramos en casi la mitad de todos los jabones que se venden en los Estados Unidos, lo que está contribuyendo sin duda a la propagación de las bacterias resistentes a los antibióticos.
En muchos círculos de medicina convencional se acepta ahora la hipótesis de que los niños necesitan estar expuestos a algunas bacterias en su más temprana niñez, lo que sirve para fortalecer su sistema inmunológico. Los niños a los que no se les ha expuesto a las bacterias más comunes, las cuales son eliminadas por los jabones antibacterianos, pueden ser más propensos a padecer alergias y asma.
Esto no quiere decir que no haya que lavarse las manos, sólo que no se deberían lavar con jabón antibacteriano. Lo mejor es encontrar un jabón libre de sustancias químicas para toda la familia. Normalmente en los herbolarios están disponibles varias marcas de jabones naturales.
Existen otros muchos productos de limpieza del hogar "antibacterianos" como el líquido del lavavajillas, e incluso balletas.
No uses pasta de dientes con flúor
Un tubo de pasta de dientes convencional contiene suficiente cantidad de flúor para matar a un niño pequeño si se ingiriese de una vez. No sólo el flúor no previene las caries, sino que está dañando su salud.
El flúor se acumula en los huesos, haciéndolos más quebradizos y favoreciendo las fracturas, así como en la glándula pineal, lo que inhibe la producción de la hormona melatonina, que sirve para regular el inicio de la pubertad. También daña el esmalte de los dientes (lo que se conoce como fluorosis dental) y confunde al sistema inmunológico, haciendo que ataque a los tejidos del cuerpo. Esto puede incrementar la tasa de crecimiento de los tumores en gente con predisposición al cáncer.
Evitar el flúor de los dentífricos tiene fácil solución. Por supuesto, también habrá que vigilar otras fuentes de flúor como el agua del grifo, tratamientos dentales con flúor, lavados bucales, comida procesada, algunas vitaminas en comprimidos, y bebidas como los zumos de frutas, refrescos y el té.
Lava y almacena las verduras convenientemente
Una vez que las verduras se recolectan empiezan a perder nutrientes. Aunque no hay forma de evitar esta pérdida, a no ser cultivando las verduras uno mismo y comiéndolas directamente del huerto, la pérdida de nutrientes se puede disminuir si se almacenan correctamente.
La clave está en quitar tanto aire como sea posible de las verduras una vez que llegas a casa. Para hacer esto intenta quitar el aire de la bolsa que contiene las verduras y séllala. La bolsa debe parecerse a las que están selladas al vacío. Yo lo hago sujetando la bolsa contra el pecho y pasando el brazo desde el fondo de la bolsa hasta el inicio, lo que saca el aire de la bolsa, y permite que las verduras tarden dos o tres veces más tiempo en estropearse.
Lavar las verduras es también importante. Es especialmente importante si no se pueden obtener verduras ecológicas con objeto de eliminar la mayor cantidad posible de pesticidas. No te preocupes si no puedes comprar verduras ecológicas: cualquier verdura de producción convencional es mejor que ninguna. Para lavar las verduras es recomendable dejarlas en agua ozonizada unos minutos (el Ozono es el desinfectante más potente que existe y además no produce ninguna sustancia tóxica). Otra opción si no dispones de un Ozonador en dejar las verduras remojo en una pila llena de agua (idealmente debería ser agua filtrada, no del grifo) con medio o 1 vaso de vinagre durante 30 minutos.
A día de hoy, aún hay quién confía ciegamente en el sistema, hasta el punto de considera que todas las sustancias que podemos hallar en los alimentos son aptos para el consumo humano e inclusive saludables. Si estás leyendo esto dudo mucho que este sea tu caso, y también es probable que conozcas los numerosos efectos nocivos que produce ingesta de alimentos de origen animal, así como aditivos como el aspartame o el glutamato monosódico.
Sin embargo, existe una sustancia presente en el 99,9% de alimentos procesados y empaquetados, aparentemente inofensiva y de dulce sabor. Se utiliza en la elaboración de los panes que encontramos en el súper, en la bollería que podemos tomar en una cafetería y hasta en los caramelos de los niños: estamos hablando del azúcar. Su consumo nos lleva a paso lento pero firme a un nivel de vida deplorable y a un lento suicidio.
Le invito a que siga informándose en los enlaces que puede visitar a continuación:
Los lectores de esta página sabéis muy bien que no me gusta centrarme en lo negativo, pero aunque ignoremos nuestra sombra ella sigue ahí, es por eso que considero necesario revisar nuestros hábitos e iluminar nuestra parte oscura con la luz de la conciencia.
Soy consciente que dejar el azúcar supone en la mayoría de los casos un cambio radical en los hábitos alimenticios y en el estilo de vida, pero os bien aseguro que el peso del cambio vale en puro oro. Cualquier adicción es superada en un máximo de 4 días, y si yo he podido hacer el paso todos podemos.
La libertad es una cuestión de elección.
Yoko Shimomura – The Ruined Gleaming City
Azúcar: dulce suicidio
Con sólo 16 calorías por cucharadita, ¿qué mal puede hacernos el azúcar? Sin embargo, la realidad es que el azúcar es una sustancia tan adictiva como las drogas, y que provoca estragos en el organismo. Cuando consumimos azúcar (sacarosa) el sistema inmunológico se debilita durante 6 horas, lo que nos hace más vulnerables a los gérmenes, virus y bacterias nocivas. Por otro lado, el azúcar reduce las ganas de comer alimentos nutritivos como las verduras, lo que puede resultar en carencias nutricionales. El alto consumo de azúcar es el principal culpable de la mayoría de las enfermedades crónicas que azotan nuestra sociedad: Diabetes, hipertensión, arterioesclerosis, Obesidad, Cáncer, Alzheimer, Candidiasis, Eczema, Síndrome Premenstrual, etc. El azúcar blanco refinado que consumimos habitualmente es sacarosa sintetizada de forma artificial, y que por tanto, no contienen ninguna de las vitaminas o minerales que el cuerpo necesita para procesarla, por lo que el azúcar no sólo no nos aporta nada desde el punto de vista nutriciona,l sino que roba al organismo minerales y vitaminas (principalmente las del grupo B), de ahí que se diga que en los países desarrollados estamos sobrealimentados, pero desnutridos. Por si esto fuera poco, en el proceso industrial de refinado y blanqueado del azúcar se emplea ácido sulfúrico, por lo que éste suele contener residuos de sulfitos y bisulfitos. Todas las variedades de azúcar testadas por la doctora Hulda Clark contenían fibras de Asbestos y D-mannitol (alérgeno a evitar en los casos de cáncer de recto, tendones, alveolos y ureter). Entonces, ¿la solución consiste en sustituir en azúcar por los edulcorantes artificiales? Desgraciadamente, como reza el refrán, muchas veces es peor el remedio que la enfermedad...
El edulcorante sucralosa es básicamente azúcar clorada, y por tanto, presenta muchos de los riesgos del cloro. Las dioxinas son un subproducto del procesado del cloro, un carcinógeno 300.000 veces más potente que el DDT. Lo descubrió por error un investigador que trabajaba con compuestos para elaborar pesticidas. Muchos refrescos utilizan la sucralosa como edulcorate. No debemos olvidar leer los ingredientes listados en la etiqueta antes de comprar un producto. La sacarina también es un carcinogéno, que ha sido prohibido hace años en muchos países. Pero sin duda, el peor de los edulcorantes artificiales es el aspartamo (E951), que también podemos encontrar en los refrescos light y en algunos medicamentos (leer siempre los prospectos). Algunos de los efectos más graves del aspartamo son:
¡Y por increíble que parezca de hecho los edulcorantes artificiales engordan! Y son igual de perjudiciales que el azúcar para los diabéticos.
Si no puedes prescindir del sabor dulce sustituye el azúcar y los edulcorantes artificales por STEVIA, hierba de sabor más dulce que el azúcar. También se puede utilizar como edulcorante el Inositol, que además no alimenta a hongos como la cándida. No es muy dulce, pero es un nutriente necesario para el organismo. Se utiliza como remedio en las afecciones hepáticas.
Patrick Quillin, Ph.D., R.D., C.N.S., es Director de Nutrición de los "Centros de Tratamiento del Cáncer en América" en Tulsa, Okla, y autor de "Vencer el Cáncer mediante la Nutrición" (Nutrition Times Press, 1998). Artículo aparecido en abril del 2000 en la publicación Nutrition Science News
FRUCTOSA (es el tipo de azúcar que contiene la fruta) La mayoría de las bebidas comerciales y los alimentos procesados están endulzados con jarabe de fructosa. Hace ya tiempo que la industria abandonó el azúcar derivado de la caña de azúcar y de la remolacha por el Jarabe de Fructosa derivado del maíz, al ser su producción mucho más barata. El jarabe o sirope de fructosa procedente del maíz se conoce por las siglas HFCS (High Fructose Corn Syrup). El jarabe de fructosa se somete a un intenso proceso de refinado químico. Aunque se denomine fructosa como el azúcar de la fruta, no es tal, y el cuerpo no lo metaboliza como la verdadera fructosa. De hecho, para el cuerpo el jarabe de fructosa es una sustancia extraña, que no sabe cómo metabolizar.
La FRUCTOSA no es un azúcar saludable ¿Sabías que la FRUCTOSA es el azúcar que se convierte en grasa más rápidamente? La fructosa es el azúcar que más engorda, y el responsable de la epidemia de obesidad en el mundo occidental. Otro de los efectos nocivos de la fructosa es el de aumentar considerablemente los niveles de triglicéridos en sangre. Los pacientes con cáncer de sangre (leucemia) o con patologías hepáticas debe evitar totalmente la fructosa. Dado que la fructosa es el antígeno de los glóbulos rojos también se debe evitar en caso de anemia.
MIEL La miel de producción industrial ha sido sometida a un proceso de pasteurización que elimina todos los beneficios que pudiera tener. Por otro lado, hay que tomar la miel con moderación por su alto contenido en azúcar, y evitarla totalmente en caso de patologías como diabetes, colesterol o tensión alta. La miel suele contener un hongo denominado ergot, que se puede eliminar añadiendo vitamina C en polvo u ozonizando la miel. La Dra. Clark ha detectado fibras de asbestos en la miel que no es de producción artesanal. Generalmente, la miel contiene contaminantes atmosféricos absorbidos por las flores como berilio, vanadio, estroncio, oro y cromo. La fructosa que contiene la miel puede ser dañina para el hígado y es el alérgeno a evitar en caso de leucemia, fallo hepático, sida y malaria.
MPORTANTE: Nunca des miel a un bebé menor de 1 año porque todavía no generan las enzimas necesarias para metabolizar la miel